miércoles, 14 de septiembre de 2016

"ELVIS & NIXON"



Lo malo de “ELVIS & NIXON”, lamentablemente y debido a la atmosfera cultural que respiramos, es que contribuye a seguir asociando de manera automática a ELVIS AARON PRESLEY al conservadurismo norteamericano más extremo en su versión sureña, es decir, PRESLEY continúa siendo para un buen numero de personas, una suerte de WASP (White, Anglo- Saxon and Protestan) en toda regla, aunque de origen humilde y con trazas de esperpento. Llegan a ser irrelevantes todos los enconados esfuerzos que se realicen en aras de hacer comprender que si bien, el sentido del patriotismo norteamericano a los ojos de muchos españoles raya en un patrioterismo infantil, no puede negarse que posee una profundidad sentimental de la que carece buena parte de la sociedad española actual... Que los asuntos que preocupaban al rey del RNR sobre su país en aquel convulso periodo, léase: el incremento de la delincuencia, el apogeo de las drogas entre los jóvenes, (sí, aunque Presley fuese un drogadicto), las revueltas violentas en los campus universitarios en protesta por la guerra de Vietnam, la aparición de grupos radicales como los panteras negras,  etc etc, eran exactamente los mismos que inquietaban a cualquier ciudadano medio estadounidense, mayor de 35 años, y que fuese votante habitual del partido demócrata... Que la fascinación por las armas se encuentra muy insertada en el tejido cultural de un amplio sector social norteamericano... Que, si en vez de el republicano NIXON, el huésped de la casa blanca hubiese sido JOHN F. KENNEDY, LYNDON B. JOHNSON, JIMMY CARTER, o cualquier otro presidente del partido demócrata situado lo más a la izquierda posible de "la izquierda norteamericana", los hechos protagonizados por obra y gracia de su caprichosa majestad , ELVIS PRESLEY, en diciembre de 1970, se hubiesen producido de la misma y singular manera. 
Y la consideración más importante a la hora de evaluar históricamente aquel encuentro entre ELVIS y NIXON: Los jueces del futuro analizan con lupa acontecimientos como el que nos ocupa, que en si mismos no son de una suprema trascendencia, y el tamaño de la lente con que sean observados será lo que determine su mayor o menor relevancia de cara a la posteridad. Igualmente, da lo mismo lo que te esmeres en explicar que PRESLEY podía ser un tipo tradicional, pero nunca un conservador al estilo de JOHN WAYNE, artista que en el libre ejercicio de su libertad de expresión se vinculó de manera activa al sector más conservador del republicanismo estadounidense; circunstancia por otra parte sujeta a las necesarias matizaciones. ELVIS, fue una persona de un talante democrático, y jamás en toda su vida se posicionó a favor de ninguna causa política, pero sí en beneficio, por medio de su generoso bolsillo personal, de infinidad de ayudas sociales, que suelen ser mucho más efectivas que cualquier compromiso ideológico. Según su amigo GEORGE KLEIN:
 “Por lo que se refiere a política, no creo que ELVIS fuese a votar jamás, porque habría sido muy complicado hacerlo tranquilamente debido a su fama. No era ni republicano ni demócrata, simplemente apoyaba al político que más le convencía en cada momento. Le gustaba JOHN KENNEDY y RICHARD NIXON a quien visitó en la casa blanca. Y también JIMMY CARTER”

Estaríamos hablando, de un individuo cuya intención de voto basculaba a un lado u otro del bipartidismo norteamericano, en función de lo que pensaba que era mejor para su país, según las eventualidades sociopolíticas de cada momento que le tocó vivir. Podemos afirmar entonces, sin temor a equivocarnos, que ELVIS, al igual que tantos norteamericanos medios, era una persona políticamente moderada. Muy al contrario que, por ejemplo, el recientemente desaparecido DAVID BOWIE, que durante un periodo de su vida coqueteó con el fascismo. ¡No me quiero ni imaginar las consecuencias en el caso de que PRESLEY en los setenta hubiese hecho unas declaraciones similares a las del "Duque Blanco" alabando la figura de HITLER! 
Sin embargo, como ya he reiterado, todo esfuerzo ilustrativo resulta infructuoso, porque nos desenvolvemos en un hábitat cultural “jibarizado” por la ideología, en el cual, no manifestar simpatías hacia el comunismo es penalizado con la acusación de pertenecer a lo que se entiende por "extrema derecha".
Y gracias a toda la clase de espurios intereses que seamos capaces de imaginar, los prejuicios ideológicos prevalecen de manera contumaz sobre el sentido común.
Obras tan bien documentadas y contextualizadas como la biografia sobre el rey de PETER GURALNICK, o los excelentes ensayos de GRAIL MARCUS, al menos en éste país, parecen condenadas al limbo de lo futil, pues la visión que perdura en el colectivo cultural español, la constituyen aquellas diatribas biográficas de dudoso rigor objetivo escritas por GASPAR FRAGA en el caso español, y por ALBERT GOLDMAN en el caso norteamericano, aparecidas años ha, pero que tantos profesionales de la opinión escrita se han encargado, y continúan haciéndolo, de perpetuar en el tiempo. Algún que otro “plumilla”  de la prensa autóctona, le ha faltado tiempo para, una vez más y aprovechando el estreno de “ELVIS & NIXON”, lanzar sus dardos sobre la ya de por sí distorsionada fotografia de PRESLEY en España, y seguir hurgando en el estigma con declaraciones como: “NIXON, al lado de ELVIS, me despierta ternura”. Lo que me lleva a preguntarme ¿Qué película han visto?  ¿Han visto la película? ¿Tienen capacidad para leer entre líneas algunas frases significativas del guión?  
La película, sin ser redonda, en general mantiene el interés a lo largo de su desarrollo narrativo. Tampoco es condición indispensable ser fan de ELVIS PRESLEY para disfrutarla, ya que nos aporta cuestiones de cierto valor histórico. Por ejemplo, hoy en día el espectáculo y la política forman tan parte de lo mismo, que casi lo asumimos como un hecho natural. Sin embargo NIXON, un político a la antigua, se niega en redondo a recibir a ELVIS, un rockero, por principios. Son sus jóvenes asesores – la nueva política - los que le tienen que recordar y explicar los réditos electorales que puede reportarle un encuentro con el rey del RNR, convenientemente difundido en los medios. Aun con esas, NIXON continua negándose, y tan sólo cede ante la mediación de una de sus hijas, fanática incorregible del cantante. No me cabe duda de que los políticos corruptos de antes eran mucho más entrañables que los de ahora.

Me muestro parcialmente de acuerdo, con algunas consideraciones críticas a la película de mayor fundamento en el análisis, tales como: 
“¿Una reunión, intrascendente y anecdótica en si misma, justifica un interés real como para concebir una película de hora y media?”
“ Es un film con mucha caricatura y poca inspección psicológica.”
Y al igual que ocurre con casi todos los biopics o biopics parciales... 
"Es una película- foto de escasa profundidad de campo, que tiende a consolidar la imagen estereotipada que perdura en el imaginario sobre el mito”

Bien, estamos conforme en parte, sin embargo opino que “el famoso encuentro en la cumbre” entre ELVIS PRESLEY y RICHARD NIXON fue lo suficientemente jugoso como para, no solo escribir un guión cinematográfico de interés humano, sino incluso, para haber inspirado un cuadro a SALVADOR DALÍ.
Por alguna extraña razón que escapa a nuestro entendimiento racional, existen figuras artísticas de gran relieve que atribuidos de una cualidad carismática especial, trascienden su propia condición de meras estrellas pop, y cualquier acto que protagonicen por anecdótico que este sea aparentemente, despierta gran interés, y en consecuencia, adquiere una trascendencia inusitada, siendo objeto de toda serie de controversias. En este sentido, difícil encontrar una figura tan paradigmática como la del señor PRESLEY. Una leyenda elaborada a partir de los más diversos deseos y rechazos personales. Un personaje que llega a significar cosas muy diferentes para cada uno de nosotros. Del todo imposible resulta que alguien, incluso entre sus detractores más acérrimos, perciba a PRESLEY como un igual, como una persona corriente y moliente, entre los demás mortales. Una vez alcanzada la fama, ninguno de sus movimientos pasaría nunca inadvertido. Es de suponer que NIXON, a lo largo del ejercicio político de 1970, recibió en la casa blanca a un numero considerable de mandatarios, “el rey de”, "el gobernador de" “el presidente de”, “el príncipe de” etc etc... Pero de entre todos esos encuentros, el único que se ha convertido en película muchos años después, es el que mantuvo con EL REY, no “con el rey de”, sino ¡CON EL REY! Fue su majestad ELVIS PRESLEY quien convirtió la reunión en un episodio histórico tan relevante, a la par que controvertido.
La película se centra en un hecho concreto dentro de la vida de PRESLEY, pormenorizando, con mas o menos detalle, las circunstancias que dieron lugar al surrealista encuentro. Todo ello, narrado por una parte desde la vivencia personal de JERRY SCHILLING, amigo del Rey, testigo directo de todo el singular suceso, y a la postre productor ejecutivo del film. Y por otra, basándose en lo que la historiografía conoce de la informal conversación, mantenida en el despacho oval entre ELVIS y NIXON, sin descartar las lógicas licencias dramáticas que se hayan tomado los responsables de la producción, ya que la costumbre de NIXON de grabar sus conversaciones secretas, no la puso en practica hasta unos dos meses después del improvisado encuentro con ELVIS; Por lo tanto, existen huecos vacíos en cuanto a lo que allí aconteció. Cualquier otra expectativa sobre la película nos conducirá a la decepción. Ahora bien, en un tono general de comedia, y desviándose lo justo de su principal cometido narrativo a través de la pequeña pero consistente pincelada, es la cinta, hasta la fecha, que mejor acierta en transmitir la enorme complejidad de ELVIS PRESLEY, o mejor dicho, de ser ELVIS PRESLEY.
Todo el mundo conoce el lado salvaje y oscuro de ELVIS, que no supone ni más ni menos que el de cualquier otra estrella del rock de un impacto importante en la historia de la música popular (Los ROLLING STONES lanzaban televisores desde la terraza de los hoteles y PRESLEY, más considerado, disparaba a “la caja tonta” desde el salón de su casa), aunque en el caso del de Tupelo, el nivel de ensañamiento en las zonas oscuras del mito llega a tal extremo, que parecíese que las tropelías y extravagancias habituales de casi cualquier ídolo pop que se precie, son patrimonio de su exclusividad. También, conocemos la excesiva e inexplicable dependencia hacia su manager TOM PARKER, y que su comportamiento personal algunas veces no estuvo a la altura de la majestad que se le dispensó como cantante.
De ELVIS PRESLEY lo sabemos todo - muy especialmente por gentileza de sus ex novias, ex amigos y amigos - y al tiempo no sabemos nada.
“Elvis & Nixon”, nos enseña a una persona plena de desencanto, dominada por deseos caprichosos e infantiles, en este caso conseguir una reunión con el presidente lo vive como una cuestión de "emergencia social", y su ofrecimiento delirante al gobierno norteamericano en calidad de “agente especial antinarcóticos”, o  “agente federal independiente”, para  salvar a la juventud americana de la descomposición moral en la que había caído bajo la perniciosa influencia de las drogas, demuestra hasta que punto estaba alejado de la realidad de si mismo. Todo lo cual, no nos debe impedir descubrir la esclarecedora revelación, en esta entretenida película, de un ser humano muy inteligente, con gran capacidad para leer en el alma de las personas y un poder de seducción considerable; Tan sobrado de carisma personal, como para internarse sin "su guardia de corps", en un gueto de negros, con la legítima intención real de zamparse un donuts, y sabiendo neutralizar de manera imperturbable, toda la hostilidad inicial de un macarra hacia “su culo blanco”; Y un poco más tarde - en un escenario tan opuesto como el de la casa blanca, saltándose todos los protocolos de seguridad y toda la formalidad que requiere una cita en este incomparable marco - meterse en el bolsillo, venciendo también mucha animosidad inicial, al líder político de la primera potencia mundial. Por descontado que ambas situaciones, cual si se tratase de una escena de alguna de sus pésimas comedias, las genera el propio ELVIS, utilizando para ello todo el poder del personaje, pero me resulta imposible de creer que, el hombre que sostiene al personaje sea un tipo corriente. ELVIS PRESLEY también era así. Y no esta mal para ser un paleto enmadrado, desprovisto de identidad propia, víctima propicia del manager artístico más pérfido de la historia del “show businnes”, como tan a menudo nos han contado que era.

Desconozco, cuales han sido los criterios a seguir a la hora de designar a MICHAEL SHANON como mejor opción para la tarea de personificar a PRESLEY en la gran pantalla. La elección, se escapa a cualquier juicio presidido por la lógica. Y no es precisamente porque SHANON ande falto de talento interpretativo, pero el parecido físico es tan diametralmente opuesto al personaje que encarna, que resta verosimilitud a todos sus encomiables esfuerzos de composición dramática.   
En fin, si yo fuese el responsable de casting de un biopic sobre RODOLFO VALENTINO, buscaría un perfil mas a lo GARY COOPER, o a lo GARY GRANT, pero nunca uno a lo ERNEST BORGNINE o a lo KARL MALDEN.

Salvando todos los inconvenientes que se le quieran poner, a mi juicio película a tener en cuenta, sobre todo por los fans de ELVIS PRESLEY. 


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